Visualizzazione post con etichetta Susana Díaz. Mostra tutti i post
Visualizzazione post con etichetta Susana Díaz. Mostra tutti i post

domenica 6 luglio 2014

La oposición del PSOE andaluz pesó más que el apoyo de los barones

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, acumulaba cartas, llamadas telefónicas y, sobre todo, conversaciones en la calle, con la petición de que no accediera a liderar el PSOE, sino que dedicara todas sus energías a Andalucía. Esta ha sido la razón por la que no aspirará a la secretaría general del partido a pesar de que la mayoría de los barones territoriales se lo han pedido, así como relevantes personalidades del mundo económico y social. Esta decisión no indica que se desentienda del PSOE federal, sino que con la fortaleza de Andalucía quiere ayudar a su partido y a la estabilidad de España, según fuentes de su entorno.
Algunos de los barones que más empujaban a Díaz suponían que si no se presentaba Eduardo Madina, la presidenta andaluza tendría más argumentos para dar el paso, pero con independencia de lo que pueda hacer el diputado vasco, ella no ha considerado oportuno hacerlo.


La operación pasaba por que no hubiera competición. La presidenta de la comunidad andaluza, Susana Díaz, ha escuchado, no durante semanas, sino ya meses, la petición de que liderara el PSOE. Con muchas dudas llegó a estar de acuerdo después del 25 de mayo, cuando Alfredo Pérez Rubalcaba anunció su retirada y las presiones sobre Díaz arreciaron. Todo pasaba por que el candidato en principio más apoyado, Eduardo Madina, no presentara su candidatura.
En la última semana los mensajes al diputado vasco también arreciaron. Los personajes más relevantes del PSOE, incluidos el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, trataron de convencerle de la conveniencia, por el partido y por la estabilidad de España, de que Susana Díaz debía liderar el PSOE. Quienes conocen la naturaleza de las “presiones” aseguran que las formas y el fondo fueron elogiosos y beneficiosos para Madina. Su retirada de la carrera del liderazgo llevaba consigo estar en primera línea junto a Susana Díaz. De entrada, como cabeza visible del grupo parlamentario socialista ya que ella no está en el Congreso de los Diputados.
Los días pasaban, Susana Díaz y su entorno cada vez albergaban más dudas ante el escaso éxito de las presiones o recomendaciones a Madina. Todo estaba preparado para que Díaz se hiciera con el liderazgo. Los secretarios generales de federaciones salieron uno tras otro con la petición a la presidenta andaluza de que asumiera el reto; tan solo el extremeño Guillermo Fernández Vara y el asturiano Javier Fernández no se unieron a este coro.
Toda la operación diseñada sobre el papel, de la que Susana Díaz ha sido invitada a participar pero no protagonista, se ha venido al traste porque el joven Madina no ha escuchado los cantos de sirena de la relevancia de ser un número 2. No tenía nada que perder, si perdía, en tanto que la presidenta andaluza se sometía a una operación de altísimo riesgo.

Susana Díaz apela a la necesidad de “anudar” la convivencia en España

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha aprovechado el acto de homenaje a Blas Infante —al que el Parlamento autónomo reconoció en abril de 1983 como padre de la patria andaluza— para lanzar un mensaje en favor de la convivencia del Estado autonómico ante “los que atacan su viabilidad”. Para Díaz es necesario “anudar” las razones para estar juntos, en un discurso en el que citó al precursor del andalucismo y al primer ministro italiano, Mateo Renzi, cuya intervención en el Parlamento europeo para inaugurar la presidencia semestral de la UE, que ostenta Italia, sonó distinta. Díaz sigue muy de cerca los pasos y mensajes de este político del centro izquierda italiano.




La socialista no se ha salido de los cánones institucionales, en un acto en que el portavoz del grupo popular, Carlos Rojas, ha subido al centro del cuadrilátero político para afearle su intervención en el homenaje. “Es importante, muy importante, que se respeten, sin violentarlas, las reglas de juego, la separación de poderes, y el papel que corresponde a cada institución. Y que se acuda a este Parlamento cuando hay que dar explicaciones, y darlas, y no para utilizar las instituciones en beneficio propio”, ha dicho en el acto.
El PP ha criticado en los días previos que la presidenta de la Junta tomara la palabra, asumiendo un protagonismo que el anterior presidente andaluz, José Antonio Griñán, cedió a los grupos parlamentarios. No porque así se estableciera formalmente por la Cámara, sino porque Griñán lo quiso así. Por el contrario, en los 19 años de su mandato, la voz de Manuel Chaves siempre se ha escuchado en los homenajes a Infante, cuyos escritos nunca han sido libros de cabecera para los dirigentes socialistas.
Aparentemente ajena a esta polémica —que el PSOE ha aprovechado convenientemente para atizar, después del acto, al PP y a su portavoz, al que ha acusado de “ridiculizar las instituciones con un mitin”—, Díaz se ha centrado en dar un mensaje con eco estatal por las tensiones territoriales que surgen desde Cataluña y el País Vasco, a las que no ha citado.
Díaz ha hecho suya la frase pronunciada por Renzi en el Parlamento de Estrasburgo de que en Europa es necesario encontrar un “sentido profundo de estar juntos”. Y la ha ligado con la definición de “particular y universal al mismo tiempo” que hizo Infante de la identidad andaluza.
“Ese sentido profundo de estar juntos es lo que debemos recuperar para el conjunto de España, las razones que hagan habitable un país, anuden la convivencia y permitan trazar un futuro de progreso en igualdad de oportunidades”, ha señalado la presidenta de la Junta.

La jefa del Gobierno de coalición ha recordado la posición de fiel de la balanza que Andalucía ha jugado desde el inicio del proceso autonómico en los años 80, cuando accedió a su autogobierno por la vía rápida de la Constitución, hasta entonces reservada solo para las llamadas comunidades históricas. “Andalucía siempre ha mantenido una clara posición en defensa de la igualdad de derechos de todos los ciudadanos, de la solidaridad y de la cohesión” territorial, ha señalado. Y ha apelado a un proyecto común que pasa porque los españoles “toquen con las manos la utilidad de pertenecer a este proyecto”.
Aunque no ha hablado Díaz del sistema de financiación autonómica, sí lo ha hecho el portavoz socialista Mario Jiménez, en un mensaje que ha sido complementario al de la presidenta. Este ha reclamado un modelo de financiación “justo” para la comunidad.
En cierta manera también el presidente del Parlamento, Manuel Gracia, y el portavoz de IU, José Antonio Castro, se han subido al ring político, aunque no se han situado en el centro sino en un lateral. El primero para pedir que no se aprovechara el homenaje ni para la “confrontación” ni para “intereses partidistas”; y el segundo, para pedir que se dejara al andalucista “fuera de la trifulca política”.
Como siempre, la hija de Blas Infante, María de los Ángeles, ha rememorado con palabras nuevas a su padre “al que pudieron fusilarlo pero no humillarlo”, ha afirmado. Desde hace cuatro años, el Parlamento conmemora la fecha de nacimiento de Infante y no la de su muerte, ocurrida el 10 de agosto de 1936. Así se evita que el homenaje quede deslucido por las ausencias veraniegas.
El líder del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, ha asistido y ha colocado un ramo de flores en nombre de su formación. Díaz ha felicitado a Moreno por su reciente paternidad.